enseñanzas, idiomas y diccionarios
reportajes y colección de artículos peri
genero policíaco y de misterio
diarios, cartas y diarios de navegacion
confesiones e historias reales eróticas
deportes de pista y campo, atletismo
sexo & sexualidad, manuales de sexo
publicaciones infantiles en general. libros infantiles y juveniles.
autoayuda y desarrollo personal
mente, cuerpo y espíritu: meditación y v
información personal, motivación y autores
animales domésticos y mascotas
embarazo, parto y cuidados del bebe
cuestiones y debates religiosos
relatos de aventuras (infantil/juvenil)
Autoajuda i desenvolupament personal
mente, cuerpo y espíritu: pensamiento y
obra de suspense político y judicial
medicina: cuestiones generales
afirmación personal, motivación y autoestima

6,00 €
ComprarEl mundo que habitamos es un espacio tridimensional. Para comprenderlo necesitamos tener en cuenta una infinitud de puntos de vista e interrelacionarlos. Pero, además de recorrerlo visualmente, también habrá que recorrerlos con un movimiento físico.
La relación espacio-tiempo aparece planteada como la trama esencial para comprender las formas tridimensionales. Al espacio, propio de la tridimensionalidad, tenemos que añadir el tiempo en el que nosotros nos movemos dentro o fuera de una escultura.
Esto nos ocurre con la Arquitectura y con la Escultura, pues para ello no nos basta con una sola cara como cuando observamos una fotografía, sino que necesitamos entrar dentro de ella (arquitectura) o alrededor de ella (escultura).
Necesitamos recorrer un camino durante un tiempo para que la obra se nos ofrezca en todas sus facetas.
De la organización de ese recorrido dependerán las impresiones y las conclusiones que extraigamos de esa obra. Ocurre lo mismo cuando visitamos una ciudad acompañados de un guía; el buen cicerone, conocedor del paisaje que va a mostrarnos, elegirá aquellos aspectos de los monumentos y el orden en los que va a mostrárnoslos para que entendamos las verdaderas dimensiones del alma de la ciudad.
Sucede lo mismo con el montaje de una película. El criterio del director del film en el momento del montaje, define el resultado de la película. El criterio creador es en definitiva, lo que dota de expresividad y ritmo a una obra artística.















